Enseñanza Esenia II

Son muchos los misterios que envuelven la figura del que quizás fue el más grande humanista que hayamos conocido, Jesús de Nazaret. Pero fue sobre todo un hombre, un ser sencillo y cordial, que habiendo llegado a un punto de paz y armonía en su interior, intento, desde la humildad, cambiar la percepción de la realidad de sus contemporáneos, para así lograr cambiar a toda la humanidad, para lograr cambiar el mundo a través de la consciencia y del amor. En este sentimiento interior del maestro reside el verdadero milagro, la capacidad de transformar la realidad está en la mente, y la voluntad para afrontar el cambio reside en el corazón.

Toda su vida estuvo encaminada a dicho propósito, toda su enseñanza, y toda su creación personal tenían un significado mucho más elevado de lo que se podía ver o intuir. Jesús, el maestro del amor, no dejó ningún cabo suelto en toda su obra, su forma de vivir, su familia, sus amigos, sus enseñanzas, y sus detractores, todo formaba parte de un gran acontecimiento, planeado por mucho tiempo y que cambiaría el curso de la humanidad hace dos mil años atrás. Cabe decir que con Jesús nada es lo que parece…..